HMS Bounty. El motín de la Bounty ▷ Modelismo y Maquetas

HMS Bounty


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HMS Bounty
Análisis de las maquetas del mercado

HMS Bounty. -Nos gusta la Historia de nuestras Maquetas de barcos de madera, tener una perspectiva histórica nos permite ser mas cuidadosos con los detalles de los modelos navales, que con tanto trabajo realizamos.

En ese sentido y para ponernos en contexto diremos que el HMS Bounty, fue un carguero de vela armado de la armada británica también denominado HMAV Bounty, en este barco durante una expedición en busca de los famosos arboles del pan tuvo lugar uno de los motines más famosos de la historia naval, el 28 de abril de 1789 se produjo el motín de la Bounty.

Pero lo que mas nos gusta son las Maquetas de barcos para construir y aquí os traemos dos de las mejores que existen el HMS Bounty de Constructo y el HMS Bounty de Artesanía Latina


HMS Bounty
Fabricante: Artesanía Latina

Una maqueta de barco en madera ideal para adentrase en el Modelismo Naval Avanzado la maqueta del HMS Bounty de Artesanía Latina

HMS Bounty Artesanía Latina

HMS Bounty Artesanía Latina

HMS Bounty Artesanía Latina

HMS Bounty Artesanía Latina

Características de la maqueta

Edad recomendada: Apartir de 14 años

Dimensiones: 980 mm de largo, 763 mm de alto y 355 mm de ancho

Escala : 1/48

Casco: Hueco tradicional con doble forro

Acastillaje y piezas: Metal de fundición y latón

Velas: Incluidas cosidas a mano de algodon

Libro instrucciones: Incluido

Idiomas: Español, ingles, francés y aleman .

Que incluye el Kit

Set de piezas de tablero precortado por láser, maderas, piezas de latón y fundición.

Velas de algodón cortadas y cosidas a mano.

Instrucciones detalladas de montaje con imágenes a color.

Set completo de planos a escala real del modelo.

Maqueta diseñada para dejar a la vista el interior y todos los detalles del casco desde la banda de estribor del navío. Incluye la carga para el interior y dos botes adicionales.

HMS Bounty
Fabricante: Constructo

Una maqueta de barco en madera con multitud de detalles un claro ejemplo de Modelismo Naval Avanzado la maqueta del HMS Bounty de Constructo

Características de la maqueta

Edad mínima: 16 años

Dimensiones: 760 mm de largo, 600 mm de alto y 295 mm de ancho

Escala : 1/50

Casco: Doble forro

Acastillaje y piezas: Metal de fundición y latón

Velas: Incluidas cosidas de fabrica

Libro instrucciones: Incluido

Que incluye el Kit

H.M.S. BOUNTY, contiene todas las piezas necesarias para su montaje: Estructura en diferentes maderas nobles, así como piezas prefabricadas en metal y madera. Instrucciones detalladas con fotos del paso a paso del proceso de montaje. Planos con todas las vistas y detalles necesarios para su construcción. Set de velas cosidas incluido en el kit.

El HMS Bounty en la historia


El HMS Bounty, en sus orígenes fue pensado y construido como un buque mercante bajo, aunque después de la adquisición del barco por la Royal Navy, sufrió una importante remodelación que incluía su armado con cañones para realizar expediciones en busca de los famosos arboles del pan de la Polinesia.

Estas expediciones a los mares del sur principalmente a Tahití, eran la base de una posible solución al hambre de los esclavos británicos en sus posesiones del caribe (Jamaica y las Antillas sobre todo) que sufrían periódicas hambrunas

La planta del pan descubierta por el capitán James Cook en 1769, el cual advirtió no solo su abundancia en la Polinesia sino que además servía de alimento a los habitantes de aquellas islas.

Como decimos debido a las continuas y periódicas hambrunas antillanas y al conocimiento de los dueños de las plantaciones caribeñas del descubrimiento de Cook, decidieron plantear al Presidente de la Royal Society, el naturalista sir Joseph Banks, la posibilidad de transportar al Caribe la famosa planta del pan para comprobar si era posible su plantación extensiva y así solucionar los problemas de alimentación de sus esclavos.

Tras la aceptación de la iniciativa y el patrocinio por la Royal Navy, fue designado para el mando de la expedición el teniente William Bligh, de 33 años de edad, que ya había viajado con Cook por el Pacífico sur unos años antes.


El HMS Bounty llega a Tahití


Con una tripulación de 44 hombres, Bligh zarpó el 23 de diciembre de 1787 del estuario del Támesis a bordo del HMS Bounty, sus ordenes eran arribar a las islas de La Sociedad, actual Polinesia francesa, bordeando América por el cabo de Hornos, pero nada iba a ser fácil en la expedición del HMS Bounty.

Una serie de temporales y persistentes vientos en contra le obligarían a abandonar esta idea y ante la imposibilidad de atravesar hasta el Pacífico, optó por cambiar el rumbo para volver al Atlántico y bordear África por el el cabo de Buena Esperanza y así arribar a la Polinesia vía el océano Índico

Después de 10 meses de travesía el HMS Bounty llegó finalmente a Tahití a la bahía de Matavai el 25 de octubre de 1788.

La expedición que ya contaba con un considerable retraso sobre los planes iniciales, no tuvo más remedio que fondear durante 5 meses en la isla a la espera del mejor momento para trasplantar los brotes del árbol

Llegado el 4 de abril de 1789 el HMS Bounty se hizo de nuevo a la vela rumbo al Caribe llevando a bordo 1051 plantones del árbol del pan.


El motín de la Bounty


Varias son las posibles causas del famoso motín de la Bounty, aunque un comandante con una excesiva actitud violenta y despótica parece ser la principal de las causas del malestar de los marineros, no debemos descartar la importancia que tuvo el hecho de la larga estancia en Tahití y la hospitalidad de sus habitantes, especialmente de las del género femenino, lo que albergó entre la marinería el deseo de volver a ese paraíso.

Oficialmente el motín de la Bounty, tuvo su origen en una disputa ocurrida entre las islas de Tofoa y Kotoo, al advertir el comandante Bligh la falta de algunos cocos y su posterior acusación a la tripulación de haberlos robado e insultando gravemente al oficial adjunto al segundo de abordo, llamado Fletcher Christian al cual tildó de "perro maldito".

Como consecuencia de esto, el comandante ordenó que se redujeran las raciones amenazando con echar al mar a quienes fueran sorprendidos en algún robo, todo estaba preparado para el famoso motín de la Bounty.

Ciego de ira por la afrenta publica sufrida Christian parecía decidido en un primer momento a abandonar el navío, cambiando mas tarde de idea aprovechando el malestar de varios tripulantes castigados repetidas veces comandante Bligh, sin duda todo se encaminaba hacia un único final posible el motín de la Bounty.

Pasadas las cinco de la mañana del 28 de abril, según las declaraciones tomadas por los jueces militares, los conjurados aparecieron en el puente armados con fusiles y bayonetas y pese a ser unos pocos, se apoderaron del buque con rapidez sin hallar prácticamente ninguna oposición.

Tras amenazar al comandante con matarlo si se resistía, lo embarcaron en la chalupa junto a otros 18 tripulantes, un sextante, algunos barriles de agua y algo de comida. Otros 13 marineros que rehusaron unirse a los amotinados tuvieron que permanecer en el navío por falta de espacio en el bote.

A las 8 de la mañana la chalupa se apartó del Bounty y Bligh y su compañeros quedaron abandonados a su suerte en las proximidades de la isla de Tofua, la travesía del capitán Bligh hasta Malasia constituye una verdadera hazaña náutica en una embarcación de 7.5 metros sin cubierta y sin cartas de navegación consiguiendo llegar al puerto holandés de la isla de Timor en Las Molucas, tras 41 días de singladura.

Bligh llegó a Inglaterra, donde un consejo de guerra lo juzgaría por la pérdida del navío, siendo absuelto y armando la Armada la fragata HMS Pandora al mando del capitán Edward Edwards para devolver a Inglaterra el HMS Bounty y a su tripulación amotinada.


El final de la Bounty


A bordo del HMS Bounty, quedaron 25 marineros, los 8 o 10 amotinados entre ellos el segundo de abordo Christian, mas el resto de la tripulación que no había podido ser desembarcada por la falta de espacio en la chalupa del capitán.

Tras echar por la borda la carga de las plantas del pan, pusieron rumbo a Tahití donde desembarcaron a 16 hombres, para que fuesen repatriados en un posible barco inglés, partiendo los amotinados junto a 17 nativos, seis hombres y once mujeres hacia la isla de Pitcairn, a unas 1.300 millas al Sureste del archipiélago de Tahití, en lo que suponían un refugio idóneo al no ser localizable por los barcos de la Royal Navy por un error el las cartas náuticas.

El 23 de enero de 1790, desmantelaron parte del caso para construir un poblado donde se asentarían después de quemar el barco con la esperanza de no ser descubiertos.

En 1808 la isla volvió a ser visitada por un buque americano. En aquellos días Christian y la mayor parte de los amotinados habían muerto en diversos enfrentamientos surgidos entre los propios amotinados o a manos de los tahitianos causados por la posesión de las mujeres y el reparto de las tierras de la isla. El último amotinado, John Adams, murió en 1829. Sus descendientes continúan hoy residiendo en Pitcairn, aunque en 1856 una parte de la población fue desplazada a la isla de Norkfolk, entre Nueva Zelanda y Australia.